El IRONMAN 70.3 Dallas–Little Elm 2026 coronó a Lionel Sanders y Jackie Hering tras una jornada marcada por el mal tiempo y por un segmento de natación recortado.
El IRONMAN 70.3 Dallas–Little Elm abrió su andadura en 2026 con un guion alterado desde primera hora.
El fuerte viento y el estado del agua obligaron a recortar la natación profesional, mientras que la prueba de grupos de edad se quedó sin segmento acuático.
En ese contexto, Lionel Sanders firmó una victoria muy sólida en la carrera masculina y Jackie Hering resolvió la femenina con un adelantamiento casi sobre la misma línea de meta.
La meteorología cambió la carrera desde el inicio
La jornada en Texas arrancó con condiciones complicadas. La organización tuvo que modificar el formato de competición por seguridad y la natación profesional quedó reducida a una distancia muy corta, en torno a 300-350 metros. Eso comprimió mucho al grupo y eliminó buena parte de las diferencias habituales de este segmento.
En el caso de Lionel Sanders, el cambio fue clave. El canadiense suele ceder tiempo en el agua, pero esta vez pudo mantenerse a una distancia mínima de la cabeza y salir muy bien colocado para lo que venía después. Con la carrera todavía muy abierta, la bici empezó a marcar el verdadero orden del día.
Lionel Sanders rompió la carrera sobre la bici
En cuanto se estabilizó el grupo, Sanders empezó a imponer su ritmo. Solo unos pocos nombres pudieron sostenerle en los primeros compases, pero pronto quedó claro que el canadiense estaba un punto por encima. Su ciclismo volvió a ser el gran factor diferencial de la mañana.
Al llegar a la segunda transición, Sanders ya había construido una renta importante sobre sus perseguidores.
A partir de ahí, el interés pasó de la lucha por la victoria al margen final y al pulso por las otras plazas del podio.
En la carrera a pie no dejó espacio para la sorpresa. Aceleró pronto, sostuvo el ritmo y cruzó la meta en 3:17:12, una marca muy seria para arrancar el curso.
Por detrás, la pelea por el podio sí estuvo bastante más apretada. Ben Kanute cerró la jornada en segunda posición a 2:27, mientras que Andrea Salvisberg fue tercero a 2:33. Jannik Schaufler se quedó muy cerca del cajón, a solo unos segundos más.
La victoria refuerza una tendencia muy llamativa en la trayectoria de Sanders: suele arrancar el año compitiendo bien y, cuando tiene margen para explotar su bici y su carrera a pie, se convierte en uno de los rivales más difíciles de controlar.
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Jackie Hering resolvió la carrera femenina en los últimos metros
La prueba femenina tuvo un desarrollo distinto, aunque también muy condicionado por el recorte de la natación.
Con el segmento acuático reducido, el grupo salió más compacto de lo normal y la bici dejó a muchas aspirantes todavía metidas en carrera.
Cuando comenzó la media maratón, Annamarie Strehlow apareció bien colocada, con varias rivales cerca.
Entre ellas estaban Emma Skaug, Minttu Hukka, Vittoria Lopes, Samantha Skold y Adele Likin. Pero el mano a mano real por la victoria acabó siendo entre Anna Buettner y Jackie Hering.
La alemana tomó el mando durante buena parte de la carrera a pie y llegó a manejar una renta cercana a los 20 o 30 segundos. A falta de pocos kilómetros parecía tener la situación bajo control. No obstante, Hering fue recortando poco a poco, sin cambios bruscos, hasta dejar la resolución para el tramo final.
Y ahí no falló. En los últimos metros, la estadounidense alcanzó a Buettner y le arrebató la victoria justo antes de la llegada.
Resultados profesionales en Dallas–Little Elm
Hombres
| Puesto | Triatleta | Tiempo |
| 1 | Lionel Sanders | 3:17:12 |
| 2 | Ben Kanute | +2:27 |
| 3 | Andrea Salvisberg | +2:33 |
| 4 | Jannik Schaufler | +2:41 |
Mujeres
| Puesto | Triatleta | Tiempo |
| 1 | Jackie Hering | 3:49:57 |
| 2 | Anna Buettner | 3:50:15 |
| 3 | Annamarie Strehlow | 3:53:00 |
Qué significa este resultado
Más allá del estreno de la prueba, Dallas–Little Elm dejó dos lecturas claras. La primera es que Lionel Sanders ha arrancado 2026 con una forma muy alta y con esa capacidad ya conocida para convertir una carrera recortada en un terreno ideal para sus puntos fuertes.
La segunda es que Jackie Hering supo leer mejor que nadie una carrera femenina muy abierta, resistiendo primero y atacando cuando más importaba.
En una jornada marcada por el viento y por los cambios de última hora, los dos supieron competir con cabeza. Y eso, en triatlón, muchas veces vale tanto como las piernas.


