Jelle Geens confirma su salto al IRONMAN y fija Kona como gran objetivo
Jelle Geens ha confirmado que en 2026 dará el salto definitivo a la distancia IRONMAN, con el Campeonato del Mundo de Kona como objetivo central de su carrera deportiva.
A sus 32 años, el triatleta belga, actual campeón del mundo IRONMAN 70.3, inicia una nueva etapa centrada en la larga distancia. Tras más de una década compitiendo en pruebas olímpicas y media distancia, Geens considera que ha llegado el momento adecuado para afrontar el mayor reto del triatlón profesional.
El propio Geens reconoce que el cambio no es menor. Nunca ha disputado un IRONMAN completo, ni ha corrido un maratón en competición, y apenas ha completado en contadas ocasiones los 180 kilómetros de ciclismo. Aun así, su evolución progresiva dentro del triatlón le lleva a pensar que está preparado para asumir el desafío.
Durante años había descartado la larga distancia, pero su percepción ha cambiado con el tiempo y con la transformación del propio IRONMAN, cada vez más competitivo y menos centrado en la mera supervivencia. Para Geens, el atractivo actual está en competir durante ocho horas al máximo nivel y medirse directamente con los mejores especialistas del mundo.
Kona tiene además un componente simbólico clave. Tras más de 15 años siguiendo el Mundial desde fuera, el belga quiere estar por fin en la línea de salida del IRONMAN de Hawái y enfrentarse al escenario más exigente del calendario, marcado por el calor y la humedad extrema.
Un calendario 2026 pensado para aprender y competir
El calendario de Jelle Geens en 2026 estará dividido en dos grandes bloques. El primero tendrá como objetivo principal lograr la clasificación para Kona, mientras que el segundo se centrará en el Mundial IRONMAN 70.3 de Niza y el propio Mundial IRONMAN.
La temporada arrancará en el IRONMAN 70.3 de Geelong, prueba que ya ganó el año pasado. Cuatro semanas después llegará su debut en la distancia con el IRONMAN Texas, elegido por su alto nivel competitivo y por unas condiciones similares a las de Hawái.
Geens ha sido claro en su planteamiento: prefiere medirse con los mejores desde el primer intento, aunque eso implique asumir riesgos en su debut en el IRONMAN.
Si logra el billete para Kona en Texas, mantendrá el contacto con la media distancia compitiendo en la T100 de San Francisco, antes de disputar el IRONMAN 70.3 de Happy Valley, aprovechando su estancia en Estados Unidos.
Tras ese bloque inicial, afrontará una larga fase de preparación sin competir. El regreso será en el IRONMAN 70.3 de Niza, donde buscará defender su título mundial, antes de afrontar, solo cuatro semanas después, el gran objetivo de la temporada: el IRONMAN World Championship de Kona.
Niza y Kona, el doblete más exigente
El propio Geens admite que el doblete Niza–Kona en solo cuatro semanas será uno de los mayores retos de la temporada. Para ello, confía en una preparación larga y estructurada, con concentración en altura y una llegada anticipada a Europa.
Además, el belga aspira a un hito histórico: convertirse en el primer triatleta masculino en ganar tres títulos mundiales IRONMAN 70.3 consecutivos, algo que hasta ahora solo han logrado figuras como Daniela Ryf o Taylor Knibb en categoría femenina.
Para Geens, Niza es una cita irrenunciable. Considera que el perfil del circuito, con subidas prolongadas y descensos técnicos, encaja bien con sus características. El objetivo es llegar en su mejor estado de forma, defender el título y centrar después todos los esfuerzos en Kona.
Kona como objetivo a largo plazo
Más allá del resultado concreto de 2026, Jelle Geens asume que el IRONMAN es un proyecto a medio plazo. Si no logra el objetivo en su primer intento, el aprendizaje formará parte del proceso.
Su ambición, en cualquier caso, está clara: ganar algún día el Campeonato del Mundo IRONMAN. Con talento contrastado en la media distancia y una planificación ambiciosa pero realista, el belga inicia una transición que será seguida de cerca por el triatlón internacional.



