Hayden Wilde buscará hoy el doblete histórico en la Riviera Francesa

El neozelandés Hayden Wilde sigue escribiendo páginas memorables en el triatlón internacional.
Este sábado se impuso en el T100 de la Riviera Francesa, venciendo en un duelo espectacular a Jelle Geens y firmando su tercer triunfo consecutivo en el circuito de 100 km (2 km de natación, 80 km de ciclismo y 18 km de carrera a pie).
Pero lo más llamativo no es solo el resultado: menos de 24 horas después volverá a ponerse el dorsal en el mismo escenario, esta vez para disputar la Serie Mundial de Triatlón (WTCS) French Riviera, sobre distancia sprint (700 m de natación, 20 km de ciclismo y 5 km de carrera).
La salida está prevista a las 14:45 h, y el reto es mayúsculo: completar un doblete inédito T100 + WTCS en un mismo fin de semana y en la misma sede.
De un accidente brutal a soñar con la historia
Lo de Wilde tiene aún más valor si se recuerda lo ocurrido en mayo. Durante una concentración en Japón sufrió una durísima caída en bici que le provocó un pulmón perforado, seis costillas rotas y cirugía en la escápula izquierda.
Apenas 98 días después volvió a competir y ganó el T100 de Londres el 9 de agosto. Desde entonces, ha encadenado triunfos y llega a Saint Raphaël con la moral disparada.
Un T100 corrido al milímetro
Tras la carrera, Wilde explicó algunas de las claves de su victoria en la Riviera:
“Hoy sabía que iba a ser un día súper calculado, tomé algunos riesgos. Creo que fui el único en la salida que no llevaba swimskin y salió bien. En la bici cambié la rueda delantera por una más pequeña porque estaba muy ventoso y los demás sufrían en las curvas.
En la subida decidí atacar, miré a Rico y nos fuimos juntos. Luego fue controlar en la bajada y en la carrera a pie mantener la calma”.
Ese control se vio reflejado en los parciales: aguantó en el agua, se marchó en la bici y en la carrera a pie impuso su ritmo hasta la meta, sin dar opciones a sus rivales.
La preparación exprés para el reto del domingo
Lo más sorprendente es cómo planteó el post-carrera. Wilde apenas tuvo tiempo de celebrar: se subió al rodillo para soltar piernas y ya piensa en la recuperación express de cara al domingo.
“Es difícil intentar un doblete así, pero tengo un estómago de acero. He estado comiendo tortillas, arroz, pollo y algo de zumo para meter carbohidratos.
Después de la meta hice 20 minutos en la bici para que el cuerpo crea que es solo otro día. Ahora toca un poco de agua, quizá una carrera suave y sobre todo dormir bien para estar listo mañana”.
El duelo que viene: Yee y Hauser esperan
En la WTCS French Riviera le esperan Alex Yee, campeón olímpico, y el australiano Matt Hauser, entre otros grandes nombres. Wilde llega con la motivación por las nubes y la incógnita de cómo responderá su cuerpo a menos de 24 horas de haber competido a nivel máximo.
Si logra el doblete, será una gesta inédita que reforzará aún más su estatus como una de las grandes estrellas del triatlón actual.