Barkley Marathon 2026: otra edición sin finishers
La Barkley Marathons 2026 terminó sin ningún corredor capaz de completar los cinco bucles dentro del límite de 60 horas, repitiendo el desenlace de 2025 y reforzando su condición de una de las pruebas más exigentes del mundo.
A las 6:00 de la mañana del 14 de febrero, Gary “Lazarus Lake” Cantrell encendió su cigarrillo en el bosque de Frozen Head State Park (Tennessee).
Ese gesto, ya ritual, dio inicio a una nueva edición del Barkley Marathons. Días después, el resultado fue el habitual: ningún finisher.
Una carrera diseñada para el fracaso
La Barkley no es un ultramaratón convencional. Los participantes deben completar hasta cinco vueltas no señalizadas, con un total aproximado de 160 kilómetros, por terreno montañoso y fuera de senderos.
No hay GPS, ni balizamiento, ni avituallamientos. Los corredores navegan con mapa y brújula, localizan libros escondidos en el recorrido y arrancan una página concreta como prueba de paso.
Solo quienes completan tres vueltas en menos de 36 horas pueden intentar la cuarta. Para ser finisher hay que cerrar las cinco en 60 horas.
En 2026, la meteorología endureció aún más el reto. Lluvia constante, frío intenso y niebla densa convirtieron la montaña en un entorno todavía más hostil.
Qué ocurrió en 2026
De los 40 participantes estimados, solo cuatro alcanzaron la tercera vuelta. El francés Sebastien Raichon fue el único en completarla, pero lo hizo en 38:05:46, fuera del corte de 36 horas necesario para aspirar al cuarto bucle.
El resultado final fue claro: cero finishers.
La edición 2026 replica así el desenlace de 2025 y confirma que lo sucedido en 2024 fue una excepción estadística dentro de la historia reciente de la prueba.
El contraste con 2024
En 2024, el mundo del ultrarunning asistió a una edición histórica. Jasmin Paris se convirtió en la primera mujer finisher, cruzando dentro del límite por apenas 99 segundos. Aquel año se registraron cinco finishers, el mayor número en una misma edición.
Desde su creación en 1986, la Barkley ha tenido solo 20 finishers oficiales. Varias ediciones han terminado sin que nadie complete las cinco vueltas. El fracaso forma parte del diseño de la carrera.
Un mito que trasciende el resultado
La Barkley mantiene un aura única en el deporte de resistencia. La fecha y la hora de salida no se anuncian públicamente. La inscripción exige un ensayo explicando por qué el aspirante debería ser aceptado. La cuota sigue fijada en 1,60 dólares.
La información durante la carrera es mínima y suele llegar a través de actualizaciones crípticas. Incluso el listado definitivo de participantes rara vez es completamente oficial.
Más que una competición tradicional, la Barkley es un experimento sobre los límites físicos y mentales. Y en 2026 volvió a demostrar que completar sus cinco vueltas sigue siendo una hazaña excepcional.
¿De dónde salió la idea?
La Barkley Marathons nació en 1986 por iniciativa de Gary “Lazarus Lake” Cantrell en el parque estatal de Frozen Head (Tennessee, Estados Unidos).
La idea surgió después de que Cantrell leyera sobre la fuga del asesino James Earl Ray de la prisión cercana en 1977. Ray apenas logró avanzar unos kilómetros por el bosque antes de ser capturado.
Cantrell comentó entonces que él podría recorrer al menos 100 millas en ese terreno. A partir de esa reflexión diseñó una prueba deliberadamente extrema, sin señalización y basada en navegación con mapa y brújula, que desde su primera edición mantiene ese enfoque sobre los límites físicos y mentales.



