El sábado 13 se disputa la gran cita anual para el triatlón mundial, el Ironman de Hawaii, que llega en 2018 a su 42ª edición. 

Puede decirse que la presencia por vez primera de Javier Gómez Noya es la gran atracción mediática, dado su sensacional palmarés en otras distancias y modalidades del triatlón desde que empezó a competir en 1998 con 15 años de edad.

Desde que tomó la decisión de participar a finales de 2017  ha seguido un plan de entrenamientos específico para ello, con sesiones más largas pero menos intensas que cuando cometía en la distancia Olímpica. En junio afrontó en Cairns (Australia) por primera vez la distancia Ironman, logrando la segunda plaza tras el neozelandés Braden Currie  con un tiempo de 7h56.

Sus competidores

En Hawaii volverá a medirse no solo con Currie, sino también con el resto de los mejores especialistas del mundo en la distancia, con la excepción del alemán Jan Frodeno (vencedor en 2015 y 2016 y anteriormente campeón olímpico en 2008) quien por culpa de una fractura de stress en la cadera tuvo que dejar de entrenarse tras conseguir la victoria precisamente por delante de Gómez Noya en el Campeonato del Mundo de Medio Ironman en septiembre en Sudáfrica.

En concreto serán 55 los participantes en la categoría Elite masculina (con Javier llevando el nº 7 y unos 2.500 en total entre ambos géneros y todas las categorías de edad no de elite), siendo el también gallego Iván Raña el otro único español participante en esa selecta lista de Elite.

Entre ellos hay varios que han logrado grandes resultados en otras ediciones, incluyendo la victoria en el caso de los alemanes Kienle y Lange y del belga Van Lierde: “Estoy deseando que llegue la competición, con los nervios habituales antes una gran cita a la que acudes por primera vez. Ya sé lo que es hacer un Ironman pero en éste hay condiciones extremas de calor y además están los triatletas con más nivel.

"Sueño con ganar, pero no me considero máximo favorito"

"Llego con aspiraciones de quedar en puestos delanteros y evidentemente sueño con ganar, pero no me considero máximo favorito. Ausente Frodeno, los que yo pongo en ese primer escalón son Patrick Lange, Stefan Kienle y Lionel Sanders”.

La última semana ha sido de poco entrenamiento, atendiendo a compromisos con prensa y patrocinadores, ultimando los detalles del material que va usar y planteando la estrategia de la competición y de los avituallamientos (aparte de los numerosos que hay de la organización para todos por los recorridos ciclista y pedestre, existe un punto en el ciclismo en el que puedes coger una bolsa con avituallamiento propio:

“Todo ha ido bien estos días en los entrenamientos por los recorridos. No se trataba de mejorar el estado de forma sino de reconocerlos, haciendo algún tramo a ritmo de competición. Hay que llegar fresco y descansado al sábado. La última noche apenas se duerme ya que hay que levantarse hacia las 3 y todo tiene que estar ya listo.

En la natación espero estar en el grupo de cabeza, pero si alguien se escapa y noto que para estar ahí voy a tener que nadar más forzado de lo previsto no voy a tratar de seguirle.

En bici se hay que llevar un buen ritmo pero siempre pensando que luego queda el maratón. Se supone que Kienle, Sanders y alguno más trataran de sacar ventaja en bici pero sería un error tener que cambiar mucho el ritmo para llegar con ellos a la segunda transición.

Mi nueva Specialized Shiv tiene un depósito para líquido interno y allí llevaré la bebida concentrada de hidratos de carbono necesaria para todo el recorrido, mientras que el agua pura y la bebida isotónica la iré cogiendo en los bidones de los puestos de avituallamiento.

Finalmente en el maratón hay que darlo todo, pero no saliendo a tope sino al ritmo máximo posible pero que no te acabe pasando factura. Lo que tampoco se puede prever es el tiempo total.

En Australia bajé por poco de las 8 horas, pero en Hawaii nunca nadie ha bajado de  8. No se pueden comparar los tiempos en diferentes Ironman y ni siquiera los de aquí en diferentes años: dependiendo de la temperatura ambiente y del viento varios han estado a punto de bajar de 8 horas, en cambio ha habido años en los que se ha ganado con más de 8h20”.

Sobre la prueba

La salida, con los triatletas ya dentro del agua junto al muelle del pueblo de Kona, para los de la tanda de elite masculina será a las 6:35 de la mañana del sábado (18:35 en España) con los recorridos habituales.

Los 3,8 km de natación, con el agua a unos 28 grados, son en ida y vuelta  en paralelo a la costa hacia el sur. Los 180 km de ciclismo son prácticamente todos por la misma carretera en ida y vuelta hacia el norte de la isla en siempre cerca de la costa, con algo de subida llegando al punto de giro, unos 200 metros de desnivel entre los km 80 y 90 . Y, tras haber dejado la bicicleta en la misma zona de transición en la que se empezó finalmente, el maratón también es con tramos de ida y vuelta; al principio hacia el sur en paralelo a la costa 7 km, volviéndose hacia la meta cerca de la que se pasa hacia el km 14; y luego otro ida vuelta hacia el norte coincidiendo en parte por la misma carretera por la que va el ciclismo, con el otro punto de giro en el km 28 para volver al centro de Kona, de nuevo junto al muelle donde empieza el triatlón.

Por tanto recorridos en los que es fácil controlar las referencias con los demás triatletas, pero que pueden suponer un punto más de dureza al ser largas rectas en las que parece que no se avanza.

La competición podrá seguirse íntegra en directo a través de la página web oficial ironmanlive.com, con comentarios en inglés y entrevistas in situ a expertos del mundillo.

 El montante total de premios es de 650.000$ para las categorías Elite masculina y femenina, distribuidos desde los 120.000 al 1º y 1ª, a los 10.000 al 10º y 10ª.