Tanto la presencia de un desayuno equilibrado en tu día a día, como la composición de este, son factores cruciales a tener en cuenta para promover un óptimo estado de salud.

Nuestro colaborador NutriSport nos cuenta en este artículo, el porque es interesante añadir en nuestro desayuno alimentos ricos en proteínas.

Un desayuno equilibrado favorece modificaciones en nuestro organismo a diferentes niveles, de entre los cuales destacamos la sensación de saciedad y regulación del apetito, las segregaciones hormonales y las señales neuronales que controlan un patrón de ingesta alimentaria.

¿Qué beneficios presenta incluir proteína en el desayuno?

Un mayor contenido de proteínas en una comida contribuye a un tiempo de vaciado gástrico mayor, por lo que la digestión se ve prolongada, causando a su vez una notable sensación de saciedad. Las proteínas inducen una secreción hormonal, mediante diversos mecanismos, que establecen un mayor estado de saciedad. Por lo que, un importante contenido de proteínas en el desayuno mejora la percepción de satisfacción tras la ingesta de determinados alimentos, provocando a su vez, una mejora a la hora de escoger alimentos como tentempiés o platos principales.

Además, provoca una alteración en la señalización hormonal-neuronal junto con la percepción del apetito y saciedad, que induce una reducción en la frecuencia de ingesta de tentempiés dulces por la noche, además de favorecer la preferencia por alimentos más saludables.

Una ingesta fraccionada de proteínas a lo largo del día, resulta en un mayor estímulo de síntesis proteica, dando como resultado una mejora en las adaptaciones al ejercicio y a su vez ayuda a preservar la musculatura. El estímulo anabólico del ejercicio físico contra una resistencia (como pesas) perdura durante las 24 horas siguientes, por lo que los sujetos se verían beneficiados de una ingesta fraccionada para potenciar el efecto anabólico del ejercicio de fuerza sobre la síntesis y reparación del tejido muscular.

Incluir una proporción proteica en el desayuno, tal y como se indica en las pautas de una alimentación variada y equilibrada, junto con una proporción de carbohidratos complejos y grasas saludables, favorece la óptima regulación de parámetros como la glucemia (azúcar en sangre) y la insulinemia (insulina en sangre), así como la de ácidos grasos libres en sangre, previniendo de este modo la instauración de enfermedades como la obesidad, el síndrome metabólico y la diabetes tipo 2.

Las proteínas tienen la capacidad de inducir un mayor efecto termogénico, dado que la energía que destina nuestro organismo para metabolizarlas, es mayor en comparación con la energía destinada para metabolizar los azúcares y las grasas. Es decir, la digestibilidad de estas es menos rentable, debido al gasto calórico que supone para nuestro organismo.

Desayunos proteicos para tu día a día

A continuación te proponemos deliciosas maneras de asegurarte un adecuado aporte de proteínas con un complejo de carbohidratos de moderada absorción, junto con grasas cardiosaludables.

Desayuno 1

Añade medio aguacate junto con un tomate troceado a un revuelto de 2 huevos medianos. Acompáñalo de 1 rebanada de pan de cereales completos!

Desayuno 2

En un bol mediano, añade 7 cucharadas rasas de copos de avena junto con 150 ml de leche desnatada o semidesnatada. Caliéntalo en el microondas hasta conseguir una textura agradable al paladar. Incluye 1 puñadito o 20 gramos de almendras con piel junto con 1 pieza (o 150 gramos) de fruta de temporada!

Desayuno 3

En un bol mediana, vierte 150 gramos de queso fresco batido tipo Quark natural desnatado o requesón natural desnatado. Añádele fruta de temporada junto con 2-3 cucharadas de postre de miel.

Desayuno 4

En 2 rebanadas medianas de pan de cereales completos con tomate a rodajas, añádele 50-70 gramos de atún o salmón en conserva o fresco. Utiliza orégano o eneldo para adaptarlo a tu gusto!

Te resumimos en la siguiente infografía todos los beneficios comentados anteriormente:

 

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