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Más de 400 deportistas han inaugurado este triatlón donde el calor ha sido el claro protagonista.

El Triatlón de la Rioja celebró ayer su primera edición en distancia half con más de 400 participantes. Las altas temperaturas no han impedido que a las 14h comenzara en el río Ebro una competición que ha mantenido a la ciudad de Logroño expectante hasta las 21:30 de la noche.

El triatleta que se ha hecho con la victoria de esta primera edición ha sido Joan Ruvireta. El catalán ha cruzado la línea de meta a las 18:10h tras 4h 14 minutos de dura competición. Poco después Mikel Elgezabal conseguía llegar en segundo lugar pese a los dolores con los que comenzaba tras su doble fractura en el pie. El deportista que ha completado el pódium ha sido el portugués José Estrangeiro.

Tras las altas temperaturas de los últimos días, el agua del río Ebro estaba a 25º lo que impidió por reglamento la utilización del neopreno. Lo que se presumía una natación muy rápida se convirtió en una lucha para los nadadores menos experimentados. En menos de 25 minutos salía del agua el máximo favorito, Pablo Dapena. El gallego, subcampeón de España de Triatlón este año aventajaba en casi 3 minutos a Joan Ruvireta, tercer clasificado de dicho Campeonato de España. Más retrasados salían José Estrangeiro, Mikel Elgezal y Julen Díez. El duelo se repetía en bici hasta que en el km 65 Pablo Dapena se retiraba de competición por un pinchazo en su rueda lenticular trasera.

Las altas temperaturas no impidieron disfrutar a los participantes de un precioso recorrido ciclista que se ha desarrollado sin ninguna incidencia. El trabajo previo de la organización con todos los ayuntamientos de pueblos por los que discurría la prueba ha permitido que esta se haya celebrado virtualmente a tráfico cerrado.

Tras abandonar las instalaciones del Adarraga, los triatletas enfilaban el centro de Logroño para salir en dirección Laguardia. Una vez en la vía de Servicio de la N111, con su interminable recta de 12 km sin apenas desnivel, los participantes han podido volar acoplados hasta llegar a la denominada subida del Joto. La no masificación de la prueba, cortada por la organización en 400 participantes pese a la larga lista de espera, y la anchura de la vía ha permitido poder rodar sin caer en penalizaciones por Drafting. Con un desnivel medio del 5% estos casi 3 km servían para abrir diferencias entre los participantes y estirar mucho el grupo.

Tras pasar Sotés, el resto del recorrido era de continuos sube –bajas y largas rectas, que ha dejado estampas preciosas por la tierra del vino. Tras un breve paso por la Rioja Alavesa, se volvía a Logroño bordeando el Ebro.

La carrera a pie ha estado marcada por las fuertes temperaturas. Definitivamente no era un día idóneo para coger tiempos ni referencias si no para la lucha mental contra el cuerpo y alcanzar la meta como principal objetivo.

En cuanto a las mujeres, es Aintzane Argaiz la que se ha llevado la bota de vino, insignia que caracteriza la prueba. La veterana alavesa, dominadora absoluta de la prueba desde los primeros compases, ha superado a la también Vitoriana Arrate Mintegui. Abigail Meyers conseguía la tercera clasificación.